martes, 10 de noviembre de 2009

¿Diatribas?

A Alvy y Blanko, gracias por pasarse por mi blog y dejar tan valiosas opiniones. Espero que mi entrada no hiera susceptibilidades ni que se me tache de intolerante.
Yo tengo hijos adolescentes, y soy exquisitamente sensible a sus inquietudes y vivencias, además porque yo viví una adolescencia intensa y llena de emociones fuertes. Tuve contradicciones, estados depresivos, tormentas de sentimientos, mucha sensibilidad por las injusticias sociales, conflictos por descubrir que mis padres no eran perfectos. que eran tan humanos como cualquiera, con defectos y debilidades, no solo virtudes, ideas revolucionarias de izquierda y aversión por la oligarquía y la derecha (a pesar de ser relativamente privilegiado y acomodado en este mundo), etc. Pero cada vez que veía a alguien sufrir por razones auténticas, me sentía "pequeño", y entendía que mi vida no era tan mala como a veces creía.
¿Y que son "razones auténticas"? Razones auténticas son mutilaciones traumáticas en edad inapropiada, pérdida de uno o ambos padres por razones inesperadas en edad temprana, abuso o maltrato infantil severo y alienante o abuso sexual, (¡no unos "fuetazos" o unas "nalgadas"!), dificultades económicas realmente serias, imposibilidad de estudiar o aspirar a algo importante en la vida por estas mismas razones, perder la infancia trabajando para llevar pan a mi casa, so pena de no tener qué comer y de represalias o castigo físico, no haber contado con un padre o madre o familiar cercano en los momentos importantes de la vida, acostarse en la noche o ir al cole en las mañanas sin haber comido nada, etc, etc, etc,... Pero ninguna razón justifica una decisión tan errada y facilista como lo es un suicidio.
La vida es un reto todos los días, tanto para los románticos que nos sentimos cautivados por los misterios del universo, la belleza de la naturaleza y el enigma de las mujeres, como para los "duros" de corazón para los cuales el verdadero reto es nunca llorar (como Dios) y nunca rezar (como el diablo). Yo me siento más, en el grupo de los "románticos" que en el grupo de los "duros" que nunca lloran y no le temen a "nada". Los admiro y hasta los envidio, porque yo sí lloro, todavía, a pesar de mi edad, y todavía hay cosas que me dan miedo, ¡en serio!! A propósito, me encantó el escrito de Dhuoda en el que trae unos sonetos de Pedro Bonifacio Palacios y me estremeció, especialmente, este fragmento:

" Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua, y no la implora...
Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!"

Aunque me considero un buen lector, debo reconocer que no había leído a Palacios, y me impactaron los sonetos.
Blanko: sobre "El guardián entre el centeno", me encanta tu referencia, el ejemplo no pudo ser mejor, y aunque lo leí hace como 15 años, es uno de los libros que me marcó, pero me marcó no sólo por la forma de escribir del autor, sino por las características del personaje. A él, todo le parece mal, todo le deprime, es hipercrítico, pero en el fondo es noble, sino que la rebeldía adolescente lo tiene confundido; es un adolescente a la deriva, pero en el fondo, sano e ideal. El libro es la idealización del adolescente rebelde, pero es una rebeldía "intentada", postiza,. No hay transgresiones graves ni nada muy políticamente incorrecto. Es simplemente, una escapada de un niño rico, que dispone de dinero para gastar, no está desamparado económicamente, y casi todas sus quejas son minucias. Es la adolescencia bien nutrida quejándose de vicio, cuando tienen todos los bienes materiales. Es la frivolización de dar importancia a tonterías, algo típico, no solo en la adolescencia, sino también, en general, en la sociedad opulenta. Todo el mundo quiere quejarse teniendo el bolsillo lleno y un padre abogado o médico con todas las posibilidades!!

Saludos a todos.

El Caminante

domingo, 8 de noviembre de 2009

La peor pérdida

"¿Cuál es la peor pérdida que podemos sufrir? ¿La de un ser querido? ¿Nuestra casa? ¿Nuestro trabajo? ¿La mujer o el hombre que amamos? ¿Nuestra estima? No. La peor pérdida es la del niño que fuimos..."
Esta frase la encontré por ahí, en Facebook, a una persona bella de espíritu. Y me encantó, porque encierra tanta sabiduría, tanta filosofía y tanta verdad. Frases como ésta, por estos días, vienen como anillo al dedo, sobretodo para tanto adolescente y jóven que, teniéndolo todo, viven lamentándose de su "sufrida" vida, de su pasado tormentoso, de la familia que "dizque" no escogieron para venir a ésta vida, de las "dificultades" que padecen, de sus padres "ausentes", del "maltrato" de sus padres que lo único que buscan es formarlos para ser personas de bién, de que les limitan el "libre desarrollo de la personalidad", de las injusticias del mundo, de la "disfuncionalidad" de sus familias, etc, etc. Y hasta piensan en suicidarse, por motivos tan frívolos y razones tan frágiles, que dan verdadera lástima. Como si fueran los únicos a quienes la vida les presenta retos diariamente. Es una forma completamente egoísta de ver la vida.
Todos llevamos nuestra propia "cruz", pero hay que llevarla con alegría y dignidad, que nuestra soberbia y nuestro orgullo nó nos impida ver más allá de nuestras propias narices. Basta de culpar a padres, familias, hermanos, sociedad, etc de nuestra propia infelicidad. Basta de buscar respuestas en la oscuridad de las almas, basta de esgrimir la injusticia social y nuestro pasado cruel para pisotear y herir a los demás.
Yo no tuve una infancia fácil, ni un padre cariñoso, ni vestía la mejor ropa del mundo, tuve que soportar la frialdad de mi padre y la intemperancia de mi madre, pero estas circunstancias no me impidieron valorar su enorme amor por mí, ni me llevaron jamás a irrespetarlos de palabra, ni de acciones, siempre los honré, por el simple hecho de ser mis padres. Y, a pesar de las limitaciones, problemas y dificultades, siempre guardo recuerdos felices de mi infancia, y espero no perder nunca, el "niño" que hay en mí. Eso es lo único que nunca quisiera perder.

¡Y el que tenga oídos, que oiga!

El Caminante

miércoles, 4 de noviembre de 2009

La genialidad de Kubrick


"La naturaleza humana, básicamente cambiante e inestable como el polvo, no soporta las ataduras; si se ata, no tarda en romper con rabia las cadenas hasta que absolutamente todo queda hecho pedazos, las paredes, las cadenas y su propio yo."(Fragmento subrayado por Stanley Kubrick en la obra de Franz Kafka Parables and Paradoxes, Nueva York, 1961).


Con razón, su amigo Michael Herr escribió en el año 2000, un año después de la muerte de Kubrick, un libro de donde se entienden muchas cosas del brillante y enigmático personaje. Muchas de las personas que creyeron conocerlo, sólo sabían de él por la información procedente de la prensa, y en concreto, de la prensa del espectáculo y la farándula. Casi ninguno de esos reporteros lo conoció, porque el consideraba una locura conceder entrevistas, a menos que se fuera a estrenar una película, y eso! Para él no era nada personal, pero tal vez muchos periodistas se lo tomaron como algo personal. El periodismo actual se centra en estilos cada vez más vacíos, espectáculos brutales, estúpidos y afortunadamente efímeros y pasajeros. Éste es el mundo de el que Stanley Kubrick decidió convertirse en un maestro, y uno de los caminos que utilizó fué vivir apartado. De ahí se entiende que en una época en que tantas celebridades están ansiosas por estar bajo los focos del periodismo farandulero, ése que dá fama por la vía fácil, alguien que no quiere hablar con la prensa del espectáculo pueda parecer excéntrico, solitario, misántropo, loco, autócrata, adusto, frío y arrogante.

Pero mucha gente quedó muy afectada por su muerte, comenzando por su familia, ya que fué un padre y un marido cariñoso. Resulta difícil de creer la cantidad de gente que le quería y lo mucho que le querían.

Nunca hablaba de sus películas mientras las hacía, y cuando las acababa, tampoco hablaba mucho, ni siquiera a los amigos. Más que nada, no quería hablar del "significado", porque creía tan apasionadamente en su significado, que intentar hablar de él sólo podía echarlo a perder. A pesar de ser quizás un archi-materialista y un artista del mundo material, fué autor de la imágen espiritual más inspirada de la historia del cine, el niño de las estrellas que contempla las vacías galaxias intemporales de la existencia después de la existencia, esperando pacientemente a volver a nacer.


¿Definir a Kubrick? Exigente, subversivo, audaz, amado y odiado, magnífico, indescifrable, obsesivo, legendario, controvertido, excéntrico, retraído y solitario, perfeccionista, megalómano, meticuloso, enigmático y hermético.


Y para terminar, recordemos algunas de sus películas: Killer´s Kiss, The Killing, Paths of glory, Spartacus, Lolita, Dr. strangelove, 2001: a space odissey, A clockwork orange, Barry Lyndon, The Shining, Full Metal Jacket, Eyes Wide Shut.


¿¿Quieren más??


El Caminante

domingo, 18 de octubre de 2009

HOMENAJE A MI PADRE

Ya que soy un pésimo escritor, decidí usar ese don de otros para recordar a mi amado padre, que en paz descanse. Aunque lo amé y respeté, después de muerto he sentido que me quedé corto en manifestárselo, espero que no suceda lo mismo con mi madrecita del alma, a quien aún tengo en vida.

"No me cabe concebir ninguna necesidad tan importante durante la infancia de una persona que la necesidad de sentirse protegido por un padre." (Sigmund Freud).

"Cuando un hombre se da cuenta de que su padre tal vez tenía razón, normalmente tiene un hijo que cree que está equivocado." (Charles Wadsworth).

CARTA A MI PADRE

En algún lugar, dos años después de tu partida.

Esa sonrisa tuya, tan bella y noble.Ese temperamento explosivo que nos ponía tensos y nerviosos.Esos regaños tan duros e inexplicables que me enseñaban a ser responsable.Esos momentos dolorosos que tu enfermedad provocaba.Esas palabras sinceras de perdón por no haber sido el padre que deseabas ser.Esos momentos de descanso, yo abrazando tu panza, tu acariciando mi pelo.Esos pleítos incomprensibles, yo por mi juventud, tú por no saber cómo controlarme.Esos momentos de año nuevo, de navidad, de cumpleaños, siempre juntos como familia.Ese ejemplo de trabajo, pero también de ausencia.Esos últimos días de tu vida, en tu lecho descansando, con el gusto que me recibías.Esas últimas palabras que escuché de tí padre.
Esa última palabra que te dije antes de que partieras:
Te amo padre, te amamos, lamento no haberme enseñado a amarte como estos últimos días, a quererte y ayudarte, a comprender el por qué de tus acciones, y el por qué de mis reacciones. Eres el mejor papá que pude haber tenido.
Justo hoy después que ya no estás me dí cuenta de cuanto te amaba, el coraje por tus constantes regaños, y mi incomprensión del por qué de tu mal humor, me cegaban, era un mediocre por ardor.
Hoy soy gracias a Tí.
No sé si te sientas orgulloso de mí, pero he tratado de hacer lo mejor posible, aunque a veces siento vencerme, tu ejemplo de lucha por vivir y por ser mejor me sigue empujando con mucha fuerza.
Eres mi fuente y mi inspiración.
Te amo padre.

Autor: Romansky

A pesar de mi edad, lo extraño profundamente, y a quienes tengan la bendición de tener a sus padres vivos, que no los sorprenda la muerte con deudas de conciencia.
Honrad a padre y madre, para que en todo os vaya bién.

El que tenga oídos, que oiga.

El Caminante.

miércoles, 14 de octubre de 2009

EL ESPACIO Y EL TIEMPO

Al igual que el espacio, el tiempo es una dádiva del Paraíso, pero no en el mismo sentido, sino indirectamente. El tiempo se produce por virtud del movimiento y porque la mente está intrínsecamente consciente de lo secuencial. Desde el punto de vista práctico, el movimiento es esencial al tiempo, pero no existe una unidad de tiempo universal basada en el movimiento. El espacio no es infinito, aunque se origina en el Paraíso; ni absoluto, porque está penetrado por el Absoluto No Cualificado. No conocemos los límites absolutos del espacio, pero sí sabemos que el absoluto del tiempo es la eternidad.
El tiempo y el espacio son inseparables tan solo en las creaciones espacio-temporales, los siete superuniversos. El espacio no temporal (espacio sin tiempo) existe teóricamente, pero el único lugar verdaderamente no temporal es la isla central del paraíso. El tiempo no espacial (tiempo sin espacio) existe en la mente correspondiente al nivel funcional del paraíso. Las zonas intermedias del espacio relativamente inmóviles que lindan con el Paraíso y separan el espacio ocupado de el no-ocupado son las zonas de transición del tiempo a la eternidad. de aquí la necesidad de que los peregrinos al Paraíso estén inconscientes durante este tránsito cuando éste culmina con la ciudadanía del Paraíso. Los visitantes conscientes del tiempo pueden ir al paraíso sin ser adormecidos para este cruce, pero seguirán siendo criaturas del tiempo.
Aún durante los tiempos de la vida terrestre en la carne, a pesar de que la mente del hombre está rígidamente sujeta al espacio, la imaginación humana creadora está comparativamente libre de el tiempo. Pero el tiempo mismo no es, genéticamente, una cualidad de la mente.
Los animales no espirituales sólo conocen el pasado y viven en el presente. El hombre, habitado por el espíritu tiene poderes de previsión (dicernimiento); puede visualizar el futuro. Sólo las actitudes progresistas y que miran hacia adelante son personalmente reales. La ética estática y la moral tradicional son tan sólo levemente superanimales. Tampoco es el estoicismo un grado elevado de autorrealización. La ética y la moral se hacen verdaderamente humanas cuando son dinámicas y progresistas, llenas de vida de la realidad universal.
La personalidad humana no es meramente un fenómeno colateral de los acontecimientos del tiempo y el espacio, sino que también puede actuar como causa cósmica de tales acontecimientos.

Hasta la próxima.

El Caminante.

lunes, 12 de octubre de 2009

¿Y la misericordia?

La misericordia es simplemente justicia atemperada por esa sabiduría que proviene de la perfección del conocimiento y del pleno reconocimiento de la debilidad natural y las limitaciones naturales de las criaturas finitas. Nuestro Dios es en extremo compasivo, benigno, paciente y abundante en misericordia. Por tanto, cualquiera que invoque el nombre del Señor será salvado, porque el perdona abundantemente. La misericordia del señor es, de eternidad a eternidad, perdura por siempre, la única excepción es la iniquidad, ¡así de fácil!
Dios es intrínsecamente generoso, naturalmente compasivo, y sempiternamente misericordioso. Y no es necesario jamás que se ejerza ninguna influencia sobre el padre para suscitar su benevolencia. La necesidad de la criatura es en sí suficiente para asegurar el pleno caudal de su tierna misericordia y de su gracia salvadora. Puesto que Dios conoce todo sobre sus hijos, es fácil para él perdonar. Cuanto mejor comprenda el hombre a su semejante, tanto mas fácil le será perdonarlo, e incluso, amarlo. El padre celestial nunca es perturbado por actitudes conflictivas hacia sus hijos universales; Dios nunca es víctima de antagonismos de actitud (nosotros sí!).
La misericordia es el vástago natural e inevitable de la bondad y el amor. La justicia eterna y la divina misericordia juntas constituyen lo que en la experiencia humana se llamaría equidad. La misericordia de Dios representa una técnica equitativa de ajuste entre los niveles universales de perfección e imperfección. La misericordia no es una contravención de la justicia, como mal podría interpretarse lo que estoy diciendo, sino mas bien, una interpretación comprensiva de las exigencias de la justicia suprema, tal como se la aplica equitativamente a los seres espirituales subordinados y a las criaturas materiales de los universos evolutivos.
Después de todo, la mayor prueba de la bondad de Dios y la razón suprema para amarle, es el don del Padre que habita en tí: El Ajustador del pensamiento (llamado por la religión como el Espíritu Santo) que tan pacientemente aguarda la hora en que ambos os volvais eternamente uno. Aunque no puedes encontrar a Dios mediante la búsqueda, si te sometes a la dirección de ese espíritu residente en tí, serás guiado infaliblemente, paso a paso, vida tras vida, universo tras universo, y edad tras edad, hasta encontrarte finalmente en la presencia de la personalidad del padre universal del paraíso. ¡¡Cuán irrazonable es que no adoreis a Dios porque las limitaciones de la naturaleza humana y los impedimentos del mundo físico no os permiten verle!!
Y para terminar, como siempre digo, ¡que el que tenga oídos, que oiga!

El Caminante

domingo, 11 de octubre de 2009

Y, ¿Qué es la sabiduría?

"Si la Palabra de Dios no cuestiona mi vida, no es Palabra de Dios".

A veces confundimos la sabiduría con el acúmulo de conocimiento, la educación o preparación, o el nivel intelectual, pero resulta que la sabiduría no es nada de esto. La palabra "Sabio" proviene del latín Sapidus que significa prudente, juicioso, sensato. Desde el punhto de vista netamente literario, el término sí puede significar posesión de profundos conocimientos sobre determinadas materias, pero la verdadera sabiduría vá indefectiblemente ligada al bien, a la justicia y a la verdad. Es la capacidad de pensar o juzgar con prudencia, equidad y rectitud; no existe sabiduría fuera de la justicia. Todo esto significa que hasta la persona más humilde, más pobre y analfabeta puede gozar del don de la sabiduría, y el más rico y estudiado, no tenerla en lo absoluto. La sabiduría es poder dicernir claramente entre el bien y el mal, entre lo justo y lo injusto, entre lo noble y lo innoble, entre la mentira y la verdad, entre la luz y la oscuridad. Es más, la palabra "Sano" viene del latin sanus que significa sensato, que está en su juicio.

Pero no podemos culpar a dios de las injusticias del mundo, de la pobreza, de la enfermedad, del sufrimiento, de las viscicitudes de la vida. Dios nos observa, nos pone a prueba para observarse a él mismo a través de nosotros. El solo nos observa para ver como nos comportamos ante las diversas situaciones de la vida, y toma atenta nota, pero no interviene, no mete su mano. las dificultades y limitaciones que implica el mundo físico es el exámen de las almas, porque, ¿que gracia tiene ser generoso, compasivo, solidario, etc, en un plano en donde no existe dolor, enfermedad o temor? La gracia está en demostrar esas aptitudes en el plano terrenal, el mundo físico es la herramienta a través de la cual evolucionan las almas, y el exámen final consiste en permanecer en la línea de la justicia, la rectitud, la nobleza y el recto proceder, a pesar de las dificultades, injusticias, sufrimientos y tentaciones a las que nos podamos ver expuestos. Todos nos podemos equivocar, pero la vida nos dá siempre otra oportunidad de resarcir nuestras faltas si nos arrepentimos de corazón. Podemos tropezar mil veces por nuestros errores, pero si siempre hay arrepentimiento sincero y reconocimiento humilde de nuestra debilidad, el amor infinito de Dios nos dará siempre una oportunidad de corregir. La aniquilación del alma solo llega cuando somos impíos, cuando hacemos mal sin sentirnos mal por dentro, cuando hacemos el mal y nos burlamos con sorna, cuando nó nos genera conflicto ni arrepentimiento, cuando nos acostumbramos a ello y somos incapaces de ver el daño que hacemos a otros y a nosotros mismos.
Dios es recto, por lo tanto, es justo. Los juicios de Dios son totalmente verdaderos y justos. Las acciones y realizaciones de sus criaturas, no pueden influir la justicia del padre universal, porque "no hay iniquidad en el señor, ni favoritismo de personas, ni aceptación de ofrendas".
Pero la justicia divina está atemperada siempre por la misericordia. La sabiduría infinita es el eterno árbitro que determina las proporciones de justicia y misericordia que se repartirán en cualquier circunstancia dada. El mayor castigo (en realidad, una inevitable consecuencia) de la maldad y la rebelión deliberada contra el gobierno de Dios es la pérdida de la existencia como súbdito individual. El resultado final del pecado a sabiendas, es la aniquilación. En último análisis, tales individuos identificados con el pecado, se destruyen a sí mismos al tornarse completamente irreales por su identificación con la iniquidad. Cuando esta sentencia se confirma finalmente, el ser identificado con el pecado, instantáneamente se vuelve como si no hubiera sido. No hay ninguna resurrección posible a este destino,, es perdurable y sempiterno. En cuanto a la personalidad del inicuo, se la priva de un vehículo continuado de existencia vital debido a su fracaso de hacer esas elecciones y decisiones finales que le habrían asegurado la vida eterna. Cuando el abrazo continuado del pecado por la mente asociada culmina en la identificación completa del ser con la iniquidad, entonces, en el momento de la cesación de la vida, en el momento de la disolución cósmica, esa personalidad aislada, es absorbida en el superalma de la creación y nunca más aparece como personalidad, es como si su identidad nunca hubiera sido. El mal no diluído, el error completo (sin arrepentimiento), el pecado voluntario y la iniquidad sin mitigantes, son intrínseca y automáticamente suicidas.
Por todo lo anterior es que debemos considerar a la vida como el mayor regalo, y debemos agradecer cada nuevo día al despertar, porque es una nueva oportunidad de rectificar nuestras conductas y pensamientos para alinearnos con el cosmos. ¡Que nó nos coja la muerte con los calzones abajo!!, y el que tenga oídos, que oiga.
(Afectuosamente dirigido a Dhuoda).

El Caminante