lunes, 23 de noviembre de 2009

"Mamertismo" en Colombia

En Colombia existe un fenómeno conocido como mamertismo, que, aunque puede sonar divertido e hilarante, ha causado tragedia y muerte durante décadas. Leyendo múltiples definiciones en diccionarios y fuentes autorizadas, encontré que, resumiendo al máximo, el término "mamerto" se refiere a tonto, estúpido, poco avispado, idiota, imbécil, etc. Sin embargo, en Colombia, el término se asocia más con inclinaciones políticas de izquierda con soporte muy precario. Son personas muchas veces cultas e inteligentes, con proyección cerebral ambiciosa pero de reducido alcance debido a un espíritu reaccionario y anacrónico. Gustan de las manifestaciones literarias "profundas" (o que lo parezcan) y de los colores oscuros en su propia producción literaria. Sin embargo, en su lado fútil, son encantadoramente mordaces y graciosos. Aunque en general son "buena gente" (como decimos en Colombia) es mejor no estimular su lado agresivo, ya que pueden responder con un letal y prolongado monólogo.
El mamertismo es una faceta normal y transitoria durante la adolescencia, ya que vá indefectiblemente ligado a la conciencia social y al rechazo por las injusticias y desigualdades sociales; pero cuando se perpetúa en la vida adulta puede llevar a posiciones fundamentalistas en donde son válidas todas las formas de lucha con tal de lograr la tan mentada igualdad social.
Encontré otras definiciones, un poco más "colombianizadas": Personas que sin argumentos fuertes o justificados, pretenden convencer a uno o más de sus interlocutores de una ideología que carece de fundamentos. Ej: "El comunismo es la solución a la nueva sociedad". Son generalmente pesimistas y están en contra de cualquier cambio, por benéfico o provechoso que éste resulte. El mamertismo és una cualidad intrínseca de muchos políticos que, no habiendo realizado un gobierno productivo cuando tuvieron la oportunidad, se quejan de los gobiernos actuales (ej: Samper, Gaviria, Pastrana).
Para mí, colombiano a mucho honor, los mamertos son personas que todavía creen que la solución a los problemas es el comunismo del siglo pasado, los que quieren un estado paternalista por su propia incapacidad, los que atribuyen todos sus males y carencias al gobierno de turno, los que justifican los actos como robo, extorsión, secuestro con el pretexto de la pobreza y la injusticia social, los que sueñan con utopías de igualdad absoluta que no existe ni en las mayores potencias del mundo, los que no cambian la misma perorata mamerta refrita de discurso antiyanqui y falso nacionalismo, los apátridas que traicionan a su patria y le hacen mala fama a su país en el exterior, los que tildan de "derechistas y fascistas" a todo el que no está de acuerdo con sus rancias posturas, los que, amparados bajo el nombre de falsas ONGs, apoyan descaradamente a las guerrillas terroristas como las FARC y el ELN.
Personalmente creo que el socialismo de avanzada como lo vemos en países de Europa del norte, ha traído indiscutibles progresos en esas naciones, pero el socialismo y la izquierda en Colombia están íntimamente ligado con guerrillas terroristas, por eso el socialismo acá no funcionaría.
Y, el que tenga oídos, que oiga.

El Caminante

martes, 10 de noviembre de 2009

¿Diatribas?

A Alvy y Blanko, gracias por pasarse por mi blog y dejar tan valiosas opiniones. Espero que mi entrada no hiera susceptibilidades ni que se me tache de intolerante.
Yo tengo hijos adolescentes, y soy exquisitamente sensible a sus inquietudes y vivencias, además porque yo viví una adolescencia intensa y llena de emociones fuertes. Tuve contradicciones, estados depresivos, tormentas de sentimientos, mucha sensibilidad por las injusticias sociales, conflictos por descubrir que mis padres no eran perfectos. que eran tan humanos como cualquiera, con defectos y debilidades, no solo virtudes, ideas revolucionarias de izquierda y aversión por la oligarquía y la derecha (a pesar de ser relativamente privilegiado y acomodado en este mundo), etc. Pero cada vez que veía a alguien sufrir por razones auténticas, me sentía "pequeño", y entendía que mi vida no era tan mala como a veces creía.
¿Y que son "razones auténticas"? Razones auténticas son mutilaciones traumáticas en edad inapropiada, pérdida de uno o ambos padres por razones inesperadas en edad temprana, abuso o maltrato infantil severo y alienante o abuso sexual, (¡no unos "fuetazos" o unas "nalgadas"!), dificultades económicas realmente serias, imposibilidad de estudiar o aspirar a algo importante en la vida por estas mismas razones, perder la infancia trabajando para llevar pan a mi casa, so pena de no tener qué comer y de represalias o castigo físico, no haber contado con un padre o madre o familiar cercano en los momentos importantes de la vida, acostarse en la noche o ir al cole en las mañanas sin haber comido nada, etc, etc, etc,... Pero ninguna razón justifica una decisión tan errada y facilista como lo es un suicidio.
La vida es un reto todos los días, tanto para los románticos que nos sentimos cautivados por los misterios del universo, la belleza de la naturaleza y el enigma de las mujeres, como para los "duros" de corazón para los cuales el verdadero reto es nunca llorar (como Dios) y nunca rezar (como el diablo). Yo me siento más, en el grupo de los "románticos" que en el grupo de los "duros" que nunca lloran y no le temen a "nada". Los admiro y hasta los envidio, porque yo sí lloro, todavía, a pesar de mi edad, y todavía hay cosas que me dan miedo, ¡en serio!! A propósito, me encantó el escrito de Dhuoda en el que trae unos sonetos de Pedro Bonifacio Palacios y me estremeció, especialmente, este fragmento:

" Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua, y no la implora...
Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!"

Aunque me considero un buen lector, debo reconocer que no había leído a Palacios, y me impactaron los sonetos.
Blanko: sobre "El guardián entre el centeno", me encanta tu referencia, el ejemplo no pudo ser mejor, y aunque lo leí hace como 15 años, es uno de los libros que me marcó, pero me marcó no sólo por la forma de escribir del autor, sino por las características del personaje. A él, todo le parece mal, todo le deprime, es hipercrítico, pero en el fondo es noble, sino que la rebeldía adolescente lo tiene confundido; es un adolescente a la deriva, pero en el fondo, sano e ideal. El libro es la idealización del adolescente rebelde, pero es una rebeldía "intentada", postiza,. No hay transgresiones graves ni nada muy políticamente incorrecto. Es simplemente, una escapada de un niño rico, que dispone de dinero para gastar, no está desamparado económicamente, y casi todas sus quejas son minucias. Es la adolescencia bien nutrida quejándose de vicio, cuando tienen todos los bienes materiales. Es la frivolización de dar importancia a tonterías, algo típico, no solo en la adolescencia, sino también, en general, en la sociedad opulenta. Todo el mundo quiere quejarse teniendo el bolsillo lleno y un padre abogado o médico con todas las posibilidades!!

Saludos a todos.

El Caminante

domingo, 8 de noviembre de 2009

La peor pérdida

"¿Cuál es la peor pérdida que podemos sufrir? ¿La de un ser querido? ¿Nuestra casa? ¿Nuestro trabajo? ¿La mujer o el hombre que amamos? ¿Nuestra estima? No. La peor pérdida es la del niño que fuimos..."
Esta frase la encontré por ahí, en Facebook, a una persona bella de espíritu. Y me encantó, porque encierra tanta sabiduría, tanta filosofía y tanta verdad. Frases como ésta, por estos días, vienen como anillo al dedo, sobretodo para tanto adolescente y jóven que, teniéndolo todo, viven lamentándose de su "sufrida" vida, de su pasado tormentoso, de la familia que "dizque" no escogieron para venir a ésta vida, de las "dificultades" que padecen, de sus padres "ausentes", del "maltrato" de sus padres que lo único que buscan es formarlos para ser personas de bién, de que les limitan el "libre desarrollo de la personalidad", de las injusticias del mundo, de la "disfuncionalidad" de sus familias, etc, etc. Y hasta piensan en suicidarse, por motivos tan frívolos y razones tan frágiles, que dan verdadera lástima. Como si fueran los únicos a quienes la vida les presenta retos diariamente. Es una forma completamente egoísta de ver la vida.
Todos llevamos nuestra propia "cruz", pero hay que llevarla con alegría y dignidad, que nuestra soberbia y nuestro orgullo nó nos impida ver más allá de nuestras propias narices. Basta de culpar a padres, familias, hermanos, sociedad, etc de nuestra propia infelicidad. Basta de buscar respuestas en la oscuridad de las almas, basta de esgrimir la injusticia social y nuestro pasado cruel para pisotear y herir a los demás.
Yo no tuve una infancia fácil, ni un padre cariñoso, ni vestía la mejor ropa del mundo, tuve que soportar la frialdad de mi padre y la intemperancia de mi madre, pero estas circunstancias no me impidieron valorar su enorme amor por mí, ni me llevaron jamás a irrespetarlos de palabra, ni de acciones, siempre los honré, por el simple hecho de ser mis padres. Y, a pesar de las limitaciones, problemas y dificultades, siempre guardo recuerdos felices de mi infancia, y espero no perder nunca, el "niño" que hay en mí. Eso es lo único que nunca quisiera perder.

¡Y el que tenga oídos, que oiga!

El Caminante

miércoles, 4 de noviembre de 2009

La genialidad de Kubrick


"La naturaleza humana, básicamente cambiante e inestable como el polvo, no soporta las ataduras; si se ata, no tarda en romper con rabia las cadenas hasta que absolutamente todo queda hecho pedazos, las paredes, las cadenas y su propio yo."(Fragmento subrayado por Stanley Kubrick en la obra de Franz Kafka Parables and Paradoxes, Nueva York, 1961).


Con razón, su amigo Michael Herr escribió en el año 2000, un año después de la muerte de Kubrick, un libro de donde se entienden muchas cosas del brillante y enigmático personaje. Muchas de las personas que creyeron conocerlo, sólo sabían de él por la información procedente de la prensa, y en concreto, de la prensa del espectáculo y la farándula. Casi ninguno de esos reporteros lo conoció, porque el consideraba una locura conceder entrevistas, a menos que se fuera a estrenar una película, y eso! Para él no era nada personal, pero tal vez muchos periodistas se lo tomaron como algo personal. El periodismo actual se centra en estilos cada vez más vacíos, espectáculos brutales, estúpidos y afortunadamente efímeros y pasajeros. Éste es el mundo de el que Stanley Kubrick decidió convertirse en un maestro, y uno de los caminos que utilizó fué vivir apartado. De ahí se entiende que en una época en que tantas celebridades están ansiosas por estar bajo los focos del periodismo farandulero, ése que dá fama por la vía fácil, alguien que no quiere hablar con la prensa del espectáculo pueda parecer excéntrico, solitario, misántropo, loco, autócrata, adusto, frío y arrogante.

Pero mucha gente quedó muy afectada por su muerte, comenzando por su familia, ya que fué un padre y un marido cariñoso. Resulta difícil de creer la cantidad de gente que le quería y lo mucho que le querían.

Nunca hablaba de sus películas mientras las hacía, y cuando las acababa, tampoco hablaba mucho, ni siquiera a los amigos. Más que nada, no quería hablar del "significado", porque creía tan apasionadamente en su significado, que intentar hablar de él sólo podía echarlo a perder. A pesar de ser quizás un archi-materialista y un artista del mundo material, fué autor de la imágen espiritual más inspirada de la historia del cine, el niño de las estrellas que contempla las vacías galaxias intemporales de la existencia después de la existencia, esperando pacientemente a volver a nacer.


¿Definir a Kubrick? Exigente, subversivo, audaz, amado y odiado, magnífico, indescifrable, obsesivo, legendario, controvertido, excéntrico, retraído y solitario, perfeccionista, megalómano, meticuloso, enigmático y hermético.


Y para terminar, recordemos algunas de sus películas: Killer´s Kiss, The Killing, Paths of glory, Spartacus, Lolita, Dr. strangelove, 2001: a space odissey, A clockwork orange, Barry Lyndon, The Shining, Full Metal Jacket, Eyes Wide Shut.


¿¿Quieren más??


El Caminante